Es el municipio de mayor extensión de la isla. Cuenta con el aeropuerto, las salinas, con sus cuarenta estanques, historia y tradición de lo que fue la primera industria de la isla.
Más grande, más alto
Vendida al Estado en 1871, cuenta con un pequeño puerto: La Canal, donde todavía hoy llegan buques de distintas nacionalidades, sobre todo nórdicos, en busca de sal. Las Salinas de origen fenicio-romano, ha sido y sigue siendo un lugar de gran concentración de aves, entre ellas flamencos. Tiene la cumbre mas alta de la isla S’Atalaiassa con una altura de 475m. y el colosal islote de Es Vedrà con 328 m. de altura, que junto a una pequeña prolongación Es Vedranell, completa su imponente presencia en el mar, fue utilizado para criadero de halcones en las postrimerías del siglo XIII. Sin olvidar Cova Santa , bonito panorama subterráneo de caprichosas formas moldeadas durante siglos por la naturaleza y sa Caleta primer enclave fenicio de la isla (Ver Patrimonio de la Humanidad). Tiene magiaSant José combina la conservación del patrimonio cultural y arqueológico con la oferta de sol y playa y una apuesta decidida por los eventos deportivos. Descubra las torres de defensa levantadas contra las invasiones piratas. Sienta cómo se detiene el tiempo en los pueblecitos de Es Cubells y Sant Agustí y visite las iglesias de Sant Jordi y Sant Josep. La vista de los islotes de Es Vedrà y Es Vedranell es impresionante desde la Torre des Savinar, también conocida como Torre del Pirata. Es Vedrà es uno de los símbolos de Ibiza más fotografiados. Las fiestas de Sant Agustí se celebran a finales de agosto y son muy populares. Pequeñas calas de arena y roca se suceden en las playas de Comte. La playa de Ses Salines es la más famosa y concurrida de Ibiza. El interior de San José ofrece bellos ejemplos de la célebre arquitectura tradicional ibicenca. |