La ubicación geográfica de las Pitiusas, situadas al sur de las islas Baleares y favorecida por las corrientes marinas, las convierten desde la antigüedad en un punto estratégico de las rutas de navegación mediterránea oriente-occidente.
Ibiza, Patrimonio de la Humanidad desde diciembre de 1999
Este hecho facilitó el establecimiento de diversas culturas y la creación de un núcleo urbano importante, que tiene su origen con la llegada de los fenicios, representantes de una actividad comercial en toda el área mediterránea, y que harán de Ibiza un enclave mercantil que adquirirá el máximo esplendor en la época púnica (desde el S. VI a. C. hasta el cambio de era). De la misma época datan la colonización rural y la explotación de los recursos naturales de la isla, así como su principal industria, la actividad salinera. La denominación Eivissa, Biodiversitat i Cultura se presenta, por tanto, como una interrelación entre Naturaleza y Cultura, unos bienes que están históricamente unidos a través del mar y de las salinas. Bienes culturales de IbizaSa Caleta: Poblado que conserva un importante registro arqueológico, modelo ejemplar de enclave fenicio, cuyo origen se remonta al siglo VIII a. C. Se trata, además, de un trascendental exponente de la colonización fenicia en su fase arcaica, raro y tal vez único establecimiento conservado de estas características. Necrópolis del Puig des Molins: Testimonio excepcional de la cultura feniciopúnica. Con 50.000 m2 de superficie y alrededor de 3.500 hipogeos, es la más extensa y mejor conservada de todas las necrópolis del Mediterráneo, ya que nunca fue objeto de actuaciones urbanísticas posteriores. En el recinto se halla el edificio del Museo Monográfico, dedicado a los hallazgos de este yacimiento. Dalt Vila: Las murallas renacentistas. Conjunto histórico formado por la ciudadela de Dalt Vila y sus murallas, se trata de un núcleo urbano de 14 hectáreas de extensión constituido por diversos barrios que reflejan la armónica evolución urbana que ha sucedido entre los siglos VIII y XX. Las murallas, que limitan y dotan de personalidad característica a todo el conjunto, obra maestra de la tecnología en materia de fortificaciones cuyo modelo fue precedente de fortificaciones hispanoamericanas durante los siglos XVI y XVII, fueron declaradas Monumento Nacional en 1942. Bienes naturales de IbizaLas praderas de posidonia: El Mediterráneo rodea las Pitiüses dotándolas de un ecosistema marino único, de unas praderas de posidonia oceánica que no tienen parangón en ningún otro lugar, de una belleza submarina sin igual. Las formaciones que originan son y han sido pilar básico en la creación de recursos importantes para la economía de las islas: la pesca, la sal y en la actualidad, para la industria turística, por la íntima interrelación en la formación de playas y la pureza de las aguas. Posidonia oceanicaLas praderas de Posidonia oceánica son elementos de protección preferente en el ecosistema marino balear, son un endemismo mediterráneo y de alta productividad biológica siendo uno de los ecosistemas más productivos de la biosfera marina y cubren aproximadamente el 60% del fondo marino balear hasta los 40 metros de profundidad. Es una especie vegetal adaptada a vivir en el fondo marino, evoluciona a partir de plantas terrestres, no son algas, sino plantas marinas que producen flores y semillas de manera análoga a la mayoría de las plantas terrestres. Se extiende de forma tanto horizontal como vertical formando una estructura reticular leñosa "mata de rizo masa" con hojas que salen al exterior para tomar luz y minerales y sus raíces penetran en el suelo arenosos par afijarla. Tiene unas características peculiares que justifican el elevado grado de protección impuesto por la legislación. Su longevidad milenaria. Su bajo ritmo de crecimiento. Su escasa reproducción. Cimiento básico del ecosistema marino mediterráneo. Su elevada producción de materia orgánica y oxigeno es perfecta para depurar el agua y albergar miles de especies que viven en su interior. Estas masas de hojas que llegan a nuestras playas son el distintivo de calidad que identifica que las playas están en estado natural con agua limpia y fina arena, estas planta es la mas valiosa bandera que puede exhibir una playa como signo de buena calidad ambiental. Dalt VilaUna vez desembarcados en el puerto de Ibiza se inicia un recorrido a pie pasando por el barrio de Sa Penya, antiguo barrio de pescadores y marineros, y por el Mercat Vell, edificio de inspiración neoclásica, que alberga el mercado más antiguo de la ciudad. A pocos pasos y a través del Portal de Ses Taules, nos adentramos en el recinto histórico de Dalt Vila, declarado en 1999 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los baluartes y cortinas de las murallas renacentistas, envuelven el triple cerco de las murallas medievales con sus misterios y leyendas. Construidas en el siglo XVI forman uno de los monumentos defensivos de grandes dimensiones mejor conservados de Europa y modelo de fortificaciones hispanoamericanas durante los siglos XVI y XVII. El núcleo urbano original creció a partir del castillo, y su distribución arquitectónica interior es un espejo de la jerarquía social medieval: la Catedral (S.XIV-XV), la Universidad (órgano de autogobierno entre los siglos XIV y XVIII y que actualmente alberga el Museo Arqueológico), la Curia, la capilla de Sant Ciriac y el Ayuntamiento. De regreso al Portal de Ses Taules nos encontramos con el Museo de Arte Contemporáneo y cruzando de nuevo la Plaça d’Armes y el puente levadizo salimos al exterior. |